domingo, 16 de octubre de 2016

El IX Duque de Medinacali: embajador, virrey y mecenas (Parte I)

1. Posible retrato de don Francisco de la Cerda de niño. Colección Duque de Medinaceli.

Don Luis Francisco de la Cerda y Aragón nació el 2 de agosto de 1660 en el Castillo de San Marcos de El Puerto de Santa María. Era hijo de don Juan Francisco de la Cerda Enríquez de Ribera, VIII Duque de Medinaceli (1637-1691), y de doña Catalina Antonia de Aragón Folch de Cardona (1635-1697). La línea paterna lo entroncaba con el primogénito de Alfonso X el Sabio, el infante don Fernando de la Cerda, mientras que por línea materna lo hacía con el rey Alfonso I de Aragón. En efecto, la la figura de don Luis Francisco llegó a ser glosada como descendientes de varias estirpes reales.

Su padre, el VIII Duque de Medinaceli, fue uno de los cortesanos más importantes de la primera mitad del reinado de Carlos II, llegando a ser Primer Ministro tras la muerte de don Juan José de Austria, entre 1680 y 1685. La estrategia matrimonial del VIII Duque para sus hijos estuvo claramente orientada a afianzar su poder e influencia política, coadyuvando en ello los intereses de otros nobles como el condestable de Nápoles Lorenzo Onofrio Colonna, por entonces virrey de Aragón, que acordó con el Duque el casamiento de su primogénito Filippo con con una de las hijas de don Juan Francisco, Lorenza Clara de la Cerda, como parte de la búsqueda de su reconocimiento como príncipe soberano sobre el estado de Paliano. De sus otras nueve hijas, siete casaron con otros tantos nobles principales: el Marqués de Guevara, el IV Marqués de los Balbases, el III Marqués de Solera, el X Duque de Alburquerque, el VII Duque de Medina de Rioseco, el XII Marqués de Astorga y el VII Marqués de Priego fueron cuñados de don Luis Francisco.

Siendo el único hijo varón del VIII Duque que sobrevivió, no es de extrañar que la educación del Marqués de Cogolludo (título con el que don Luis Francisco sería conocido hasta la muerte de su padre en 1691) estuviera dirigida a gestionar la mayor expansión de la historia de la casa ducal. A los estados de Medinaceli heredados por vía paterna, había que sumar los de Aragón que llegaban por vía materna. El elenco de títulos (cuatro de ellos con grandeza de primera clase) y honores que confluyeron en el que sería IX Duque de Medinaceli eran abrumadores.

Don Luis Francisco contrajo matrimonio con una hija del V Duque de Osuna, doña María Teresa de las Nieves Téllez Girón. El entronque de Medinaceli con la Casa de Osuna a través de matrimonio del heredero era la contrapartida española al casamiento de Lorenza Clara con el heredero de la casa romana de los Colonna. Tanto Filippo Colonna como María de las Nieves eran los herederos de una generación de príncipes que habían consolidado el cambio de estilo de vida noble, desechando el ejercicio de las armas en favor de las letras. Otro noble cuyo comportamiento cumple esta misma pauta fue don Gaspar de Haro y Guzmán, VII Marqués del Carpio, que además de ser tío de Luis Francisco, sería su modelo político.


CONTINUARÁ...


Fuentes:

* Domínguez Rodríguez, José María: "Roma, Nápoles, Madrid. Mecenazgo musical del Duque de Medinaceli, 1687-1710". Ediciones Reichenberger, 2013.

* Frutos, Leticia de: "Una española en la corte de los Colonna. Lorenza de la Cerda (1681-1697) y los cambios en la visibilidad de las mujeres en Roma". Pedralbes, 34 (2014), 205-233.

2 comentarios:

  1. Buen palacio tiene en Cogolludo (Guadalajara).
    Un cordial saludo.

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  2. De rancias raíces aristocráticas, el duque de Medinaceli bebió desde su tierna infancia de los honores que tal rango le otorgaba.
    Un beso

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