lunes, 23 de febrero de 2015

Comentando el retrato ecuestre de don Juan José de Austria, por José de Ribera

Carmen García-Frías, Comisaria de la exposición "El Retrato en las Colecciones Reales. De Juan de Flandes a Antonio López" (hasta el 19 de abril en el Palacio Real de Madrid), nos habla del magnífico retrato ecuestre de Juan José de Austria, por José de Ribera, una de las obras protagonistas de la exposición, y a la que nos hemos referido en multitud de ocasiones a lo largo de la historia de este blog.




CAROLVS II

miércoles, 18 de febrero de 2015

Carlos Fernando de Austria, canónigo de la Catedral de Guadix e hijo de Felipe IV (Parte III)

1. Firma de Carlos Fernando de Austria. 
En 1675 la segunda mujer de Carlos Fernando moría en Madrid. Pero el real bastardo, antes del fallecimiento de doña Francisca, había obtenido un poder de ella para que, en su nombre, otorgase testamento en Madrid, lo que así hizo ante el escribano de Su Majestad don Jerónimo de Espinosa, quien asistía en el Consejo de Indias, con fecha 24 de abril de 1675. En el propio testamento de Carlos Fernando de 1690, declara que la última voluntad de doña Francisca está cumplida.

Ante su nueva viudedad, en el año 1676 se vio por segunda vez obligado a escribir a la reina regente doña mariana de Austria un memorial en atención a su mucha necesidad, y “por no haber tenido efecto cuantos decretos hizo a mi favor Su Majestad”. Nuevamente pide ayuda a la Reina para que mande al Mayordomo Mayor que le ocupe en cualquier asunto. A la vista de este segundo memorial y de lo que el propio Carlos Fernando declara en su testamento, en donde dice que el rey Felipe IV y la Reina Regente continuaron alimentándole y amparándole, se deduce que este memorial surtió algún efecto positivo en la vida del bastardo.

Después del año 1677 y en todo caso antes de 1685, Carlos Fernando de Austria es ordenado sacerdote por Antonio de Benavides y Bazán, Arzobispo de Tiro y Patriarcas de las Indias, además de gran amigo de su madre y hombre que gozaba de gran ascendiente en el Real Alcázar. Carlos Fernando fue posteriormente enviado por una Real Cédula a Córdoba para ocupar una canonjía vacante en la Real Colegiata de San Hipólito, instalándose en la colación de San Nicolás. Es en esta ciudad se encontraba, como se comentó en una entrada anterior, su hijo menor Antonio. Se sabe además que el 8 de febrero de 1685 otorgó un poder a favor de Martín Gavilán y Tello para que en su nombre cobrase del Consejo de la ciudad de Málaga 200 ducados que por Real Cédula le había hecho gracia el Rey, “sobre los propios y rentas de la ciudad”.

Carlos Fernando pasaría, por tanto, a ocupar su cargo de canónigo en la ciudad de Córdoba. En 1688 de produce la renuncia a la legítima paterna y materna que a 8 de abril del mismo, hizo su hijo fray Antonio ante el escribano público Juan de Paniagua en favor de su hermana Mariana, que por entonces seguía viviendo con su padre. Esta renuncia se sumaría a la que en su día hiciera su hijo mayor, Francisco.

2. Real Colegiata de San Hipólito de Córdoba, de la que Carlos Fernando fue nombrado canónigo.

Carlos Fernando de Austria, quizás al sentir que le fallaban las fuerzas, tenía ya 51 años, decidió otorgar testamento en la ciudad de Córdoba el 20 de febrero de 1690. En él, hace referencia a su cuidado durante tres años por parte del Cardenal Infante don Fernando, su tío, probándolo con una información que muestra ante “el señor Don Juan del Corral Paniagua, siendo alcalde de la Corte en el oficio de Pedro de Careaga, Escribano de Provincia, y ante Pedro del Pozo, Escribano de su Majestad”. Relata también que su vuelta a España se produjo por mandato de Felipe IV, su padre, y su posterior educación, cuidado y alimentación corrieron por parte del mismo y de la reina regente doña Mariana de Austria. Hace alusión a su fervorosa fe, pide a Dios por la salvación de su alma y manda misas de Réquiem, ordena limosnas, manda cobrar a sus albaceas lo que se le deba, y pagar lo que conste que se debe. Manda también que su cuerpo sea enterrado en la Iglesia de San Hipólito, y que muriendo fuera de la dicha ciudad de Córdoba, se realice allá en donde él tenga cargo u ocupación. Manda además que se digan trescientas misas por su ánima y las de sus dos mujeres, que se manden cien reales para una alhaja que sirva en la sacristía de la Iglesia de San Hipólito, que se den tres ducados de limosna a la iglesia donde estuviere, uno a la Fábrica, otro a la Casa Santa de Jerusalén y otro destinado a la redención de los cristianos cautivos en tierras de infieles. 

En el citado testamento, nombra tutor y curador de la persona y bienes de Mariana Fernando de Austria, su hija, a Nicolás Díaz de Lavandero, oficial mayor de la secretaría de Alcántara y Calatrava y juez de la villa de Madrid, rogando que no se pidan garantías al mismo por constarle a él su calidad, además de ser el tío de su hija. Manda también que, una vez fallecido, se escriba un memorial al rey Carlos II, su hermano, y a la Reina Madre, en el que conste el desamparo y soledad en que quedará su hija Mariana, para que así le hagan merced de dar alguna ayuda para tomar estado. También pide al presbítero canónigo de San Hipólito, Cristóbal Tejero de Almogávar, que cuide de su hija para que esté con la debida decencia en el internado al que se dispone a llevarla su tío. Declara también que deja un libro de “cubierta de pergamino” escrito de su mano y firmado, siendo su voluntad que se cumpla lo que en él se contenga, además de que se cumpla el memorial o memoriales que en su caso y de su mano estuvieren escritos y fueren presentados por dos de sus hermanos canónigos en el plazo de seis días desde su muerte. Ordena que a las criadas y al paje que estuvieran a su servicio al momento de su muerte, se les pague lo debido y dos meses más de ración, además de asignarles ciertos objetos. Para pagar todo lo mandado, ordena a sus albaceas y heredera que dispongan de sus bienes y hacienda, y sobrando algo una vez cumplido, instituye única y universal heredera a su hija, Mariana Fernando de Austria, no llamando a sus dos hermanos a la herencia por tenerla renunciada en su momento. Termina revocando y anulando cualquier testamento, manda o legado escrito con anterioridad a éste. Da fe el escribano de la ciudad de Córdoba, siendo testigos don Antonio de Abendaño, Clérigo Capellán, Alonso de Molina Enciso, Procurador del Número de la ciudad de Córdoba y Francisco Alonso, maestro albardonero, vecinos de Córdoba.

CONTINURÁ...

Fuentes:

* Miranda Rivas, Marcelo Fernando: "Nuevas luces acerca de Carlos Fernando de Austria". Revista "Nieve y Cieno", opúsculo anual, Guadix, nº 61, año 2015. ISSN: 1697 - 1647

* Rodríguez Sánchez, Sergio Antonio: “Un canónigo de la Catedral de Guadix era hijo de Felipe IV”. Revista “Nieve y Cieno”, opúsculo anual, Guadix, nº 46, año 2001, págs. 111-112.

domingo, 15 de febrero de 2015

Museo Carlos de Amberes de Madrid, maestros flamencos y holandeses


Este fin de semana pude visitar finalmente el nuevo Museo Carlos de Amberes de Madrid (C/Claudio Coello, 99), una institución fundada en 1594 y cuyo carácter benéfico asistencial fue modificado por el de benéfico cultural en los nuevos institutos de 1987. Después de casi 25 años los programas de exposiciones, conciertos, seminarios, etc dedicados a las relaciones España-Países Bajos, la Fundación Carlos de Amberes se ha convertido en uno de los puntos de referencia culturales de Madrid y España.



En estos días la remodelación integral en que se ha embarcado el Museo de Bellas Artes de Amberes (KMSKA), que permanecerá cerrado hasta 2017, ha abierto la oportunidad al proyecto de este museo de arte flamenco y holandés. Un conjunto excepcional de obras de prestigiosos artistas de los siglos XVI y XVII, entre los que destacan los retratos de los archiduques Alberto e Isabel Clara Eugenia (soberanos de los Países Bajos entre 1598 y 1621), obra conjunta de Pedro Pablo Rubens y Jan Brueghel el Viejo; los retratos de la Marquesa de Leganés y de Cornelis de Wael, obra de Anton Van Dyck; dos de la obras de la misteriosa pintora Michaelina Wautier ("Retrato de Joven" y "Santa Inés y Santa Dorotea"); el magnífico "Martirio de San Andrés" del ya citado Pedro Pablo Rubens, obra que es propiedad histórica de la Fundación y que fue encargada al genial pintor por Jan van Vucht, un flamenco que residía en Madrid como agente del célebre impresor de Ameberes Balthasar Moretus, que lo legó a su muerte en 1639 al Hospital de San Andrés de Flamenco, origen de la actual institución; dos lienzos de Jacob Jordaens, "Apolo vencedor de Pan" y "El sueño de Venus"; el magnífico tapiz bruselense "Los funerales del rey Turno, muerto por Eneas", procedente del Palacio Real, etc.

Podéis consultar horarios y tarifas en su página web: www.fcamberes.org